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Murió Totó La Momposina, la voz que llevó el folclor colombiano al mundo

Totó la Momposina murió a los 85 años y deja un legado inmenso como una de las voces más importantes del folclor colombiano.

La música colombiana amaneció de luto. A los 85 años falleció Totó la Momposina, una de las artistas más influyentes en la historia del folclor nacional. Su partida marca el final de una vida dedicada a preservar y llevar al mundo los sonidos del Caribe, pero también el comienzo de una memoria eterna que seguirá sonando en cada tambor y en cada canto popular.

Su nombre real era Sonia Bazanta Vides y nació en Talaigua Nuevo, en una tierra atravesada por el río, las fiestas patronales y las raíces musicales de una región que hizo de ella su mayor embajadora. Desde niña entendió que el canto era más que una expresión artística: era una forma de contar historias, de conservar la memoria y de defender la identidad.

En la década de 1970 inició el viaje que transformó su carrera y también la música colombiana. Recorrió pueblos ribereños del río Magdalena, escuchando a cantadoras, gaiteros y tamboreros. No fue solo una artista que interpretó canciones: estudió la tradición desde adentro, la aprendió de sus guardianes y la convirtió en un lenguaje universal.

Sobre los escenarios del mundo llevó cumbias, porros, mapalés y bullerengues a países donde pocos conocían esos ritmos. Con su voz áspera y poderosa, sus movimientos y su presencia escénica, logró que la música tradicional del Caribe colombiano sonara en festivales, teatros y escenarios internacionales, donde se convirtió en referencia obligada de la música latinoamericana.

Su reconocimiento también llegó en forma de premios. Fue ganadora de un Latin Grammy Awards por su participación en la canción Latinoamérica, junto a Susana Baca y Maria Rita. Además, acumuló varias nominaciones internacionales y una carrera que dejó huella en generaciones enteras de músicos y oyentes.

Su última aparición en vivo fue en el Festival Cordillera en 2022, en Bogotá. Desde entonces, el silencio tomó su lugar mientras su salud se debilitaba. Aun así, su voz nunca desapareció: siguió viva en grabaciones, homenajes y en cada colombiano que reconoce en sus canciones una parte de su historia.

El país ya prepara su despedida. El próximo 27 de mayo, el Capitolio Nacional de Colombia abrirá sus puertas para rendirle homenaje. Porque Totó no fue solo una cantante: fue una guardiana de la tradición, una voz del río y una mujer que convirtió el folclor en patrimonio vivo. Se fue Sonia Bazanta, pero Totó la Momposina queda para siempre.

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