Parches que duelen más que los huecos: así va Ibagué
Aunque la Alcaldía presume haber tapado más de mil huecos, los reparcheos mal hechos y el abandono de barrios y vías como la carrera Sexta evidencian una solución superficial a un problema profundo.
En el marco de las fiestas de San Juan y San Pedro la Alcaldía de Ibagué anunció que se habían tapado más de mil huecos en la ciudad, sin embargo la realidad del día a día en las calles cuenta otra historia. Es cierto que se están adelantando trabajos de pavimentación en la carrera Quinta, una de las vías más transitadas de la capital tolimense, pero el problema de fondo está lejos de resolverse.
Por un lado, los barrios siguen llenos de huecos. Las vías secundarias y muchas otras calles principales parecen haber quedado fuera del radar de la administración. En sectores residenciales y zonas populares, los huecos no solo persisten, sino que crecen, afectando la movilidad y exponiendo a los conductores a accidentes y daños en sus vehículos.
Por otro lado, en donde sí se intervinieron las vías, la solución ha sido precaria. La mayoría de los trabajos consistieron en simples reparcheos que, más que resolver, a veces empeoran la situación. El parche mal nivelado y mal compactado puede ser tan peligroso como el hueco original: genera desniveles bruscos, afecta la estabilidad de motos y bicicletas y crea una sensación de abandono que la ciudadanía no pasa por alto.
Uno de los casos más visibles es el de la carrera Sexta, una arteria clave para la movilidad de Ibagué. Aunque recibió varios reparcheos, su estado actual se asemeja más a una trocha que a una vía urbana pavimentada. Baches, desniveles y deterioro acumulado hacen que transitar por allí sea una experiencia incómoda y peligrosa. Su intervención a fondo sigue brillando por su ausencia.




