Falla en radares afecta vuelos
La caída de los sistemas de visualización radar en el aeropuerto El Dorado dejó en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura tecnológica que sostiene el control del tráfico aéreo en Colombia. Aunque la Aeronáutica Civil informó que la situación fue superada, persisten los interrogantes sobre las causas y las garantías para evitar que vuelva a ocurrir.

Una grave falla en los sistemas de visualización radar del Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá encendió las alarmas sobre la seguridad y la capacidad tecnológica de la infraestructura aérea del país. La contingencia, registrada el miércoles 4 de noviembre desde las 12:40 del mediodía, afectó directamente las herramientas que utilizan los controladores aéreos para supervisar y coordinar el movimiento de las aeronaves.
La magnitud del incidente quedó reflejada en el hecho de que las pantallas de la torre de control quedaron completamente en negro durante más de una hora y media. Aunque las comunicaciones se mantuvieron funcionando, la pérdida de visualización radar obligó a suspender los despegues, provocó congestión en las plataformas y ocasionó retrasos en los itinerarios de cientos de pasajeros. Una situación que pone de manifiesto hasta qué punto una falla tecnológica puede comprometer la operación de uno de los principales aeropuertos del país.
Lo ocurrido también genera preocupación por las posibles consecuencias de una contingencia de esta naturaleza. Los sistemas de vigilancia y control aéreo son fundamentales para coordinar los movimientos de las aeronaves y mantener las condiciones de seguridad operacional. Por eso, que las pantallas de una torre de control queden completamente fuera de servicio no puede considerarse un inconveniente menor, especialmente cuando se trata de un aeropuerto con el volumen de tráfico de El Dorado.
A esto se suman los reportes de afectaciones en las operaciones aéreas de Medellín y Bucaramanga, que evidenciaron el alcance que puede tener una novedad técnica en la infraestructura de navegación aérea. La situación también reavivó las preocupaciones sobre la recurrencia de problemas tecnológicos y la necesidad de contar con sistemas confiables, mantenimiento adecuado y mecanismos de respaldo que permitan responder ante este tipo de emergencias.
#InformaciónImportante | Se normalizan gradualmente las operaciones aéreas en Bogotá y Rionegro tras una novedad técnica en los sistemas de visualización radar.
Recomendamos a los pasajeros consultar con sus aerolíneas el estado de sus itinerarios. https://t.co/0TSKAeNIDu
— Aeronáutica Civil (@AerocivilCol) November 4, 2026
Frente a la contingencia, la Aeronáutica Civil informó que la novedad técnica presentada en los sistemas de visualización radar fue superada y que las operaciones aéreas en El Dorado avanzaban hacia su normalización. La entidad aseguró que, una vez identificada la situación, activó los protocolos operacionales y técnicos establecidos para garantizar la seguridad de las operaciones y minimizar las afectaciones a los usuarios.
Como parte de las acciones de recuperación, la autoridad aeronáutica dispuso de un equipo especializado de controladores aéreos para restablecer y cargar nuevamente los planes de vuelo afectados. Asimismo, indicó que los sistemas presentaban condiciones de estabilidad operacional y que el personal de Control de Tránsito Aéreo (ATC), junto con los equipos técnicos, mantenía un monitoreo permanente. Para la hora de emisión del comunicado, los despegues ya se desarrollaban con normalidad.
En el caso del Aeropuerto Internacional José María Córdova, de Rionegro, la Aeronáutica Civil confirmó que las operaciones también se habían normalizado, luego de levantar la medida preventiva de separación ampliada entre aeronaves que se había implementado en el espacio aéreo de Medellín mientras se estabilizaban los sistemas.
Sin embargo, más allá del restablecimiento de las operaciones, el incidente deja preguntas que la Aeronáutica Civil debe responder: ¿qué originó la falla?, ¿por qué los sistemas de visualización radar quedaron completamente fuera de servicio? y, sobre todo, ¿qué garantías existen para evitar que una situación similar vuelva a repetirse? La normalización de los vuelos resuelve la emergencia inmediata, pero no elimina la preocupación que deja una falla de esta magnitud en el sistema de control aéreo colombiano.




