Ortega rompe récord cafetero
Un microlote de Geisha Lavado de la familia Rayo fue vendido a un comprador de Francia por US$75 la libra, el precio más alto alcanzado en la Feria Internacional de Café de Chaparral.

“¿Sí ve, papá que sí podíamos?”. Esa frase resume la emoción de una familia cafetera de Ortega que este fin de semana convirtió años de trabajo en un récord internacional.
La historia la protagoniza la familia Rayo, de la vereda Guayabo Alto, donde don Aristóbulo Rayo, de 68 años, lleva décadas cultivando café junto a su esposa y ahora también con el apoyo de sus hijos.
Su recompensa llegó en la subasta internacional de la IV Feria Internacional de Café de Chaparral, donde su café Geisha Lavado alcanzó un precio de US$75 por libra, el valor más alto de esta edición y un récord para el evento.
El café llamó la atención de los compradores internacionales por sus características y calidad. Finalmente, un comprador de Francia se quedó con el microlote de la familia.
Para don Aristóbulo, llegar hasta ese momento parecía un sueño lejano. Estudió apenas hasta tercero de primaria, pero decidió dedicar su vida al café y a su finca, ubicada a unos 1.900 metros sobre el nivel del mar.
“Siempre pensaba: algún día tenemos que lograr algo con nuestro café”, contó el productor, quien destacó además el trabajo de su esposa durante todos estos años.
A su lado ha estado su hijo mayor, Alexánder Rayo, quien hace 12 años tomó la decisión de dejar la ciudad y regresar al campo para acompañar a sus padres y fortalecer el proyecto familiar.
El camino hasta la subasta también tuvo varias estaciones. La familia comenzó participando en ferias y concursos, hasta que su café fue avanzando entre los mejores. Primero estuvieron entre los 30 seleccionados, luego entre los 15 y finalmente llegaron a la subasta donde consiguieron el precio que soñaban.
“Tenemos muy buenas tierras. Nos vinimos con las ideas y con el sueño de algún día lograr estar en una subasta. En esta feria aparecimos entre los 30, luego entre los 15 y ahora este precio”, relató Alexánder.
El resultado fue celebrado en Ortega, un municipio cuya producción cafetera busca ganar mayor reconocimiento. El alcalde Diego Matiz calificó el resultado como uno de los momentos más importantes de su administración y destacó el proceso que han adelantado para llevar a los productores locales a diferentes escenarios cafeteros.
Pero para los Rayo, el triunfo va más allá del dinero. La familia aprovechó el momento para enviar un mensaje a los jóvenes campesinos: “El campo produce, en el campo sí se puede, aquí están las oportunidades”.
El logro llega además en medio de una difícil situación para Ortega por los incendios forestales que han afectado al municipio. Desde Chaparral, la gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, destacó el resultado y aseguró que el café de Ortega está comenzando a posicionarse entre los grandes cafés del mundo.
Esta vez, la familia Rayo no regresó a casa solamente con un reconocimiento. Regresó con un récord, una venta internacional y, sobre todo, con la certeza de que aquel sueño que durante años parecía lejano finalmente se hizo realidad.




