Paraderos obligatorios en la Quinta de Ibagué: ¿mejoró la movilidad o sigue el desorden?
Más de 80 puntos señalizados ya operan entre las calles 10 y 80. Conductores y usuarios evalúan el impacto del plan piloto.

En un recorrido por la Quinta, varios conductores coincidieron en que el cambio requiere paciencia. Aseguran que, poco a poco, los pasajeros empiezan a ubicarse en los paraderos establecidos, aunque reconocen que aún hace falta mayor cultura ciudadana.
“Ya estamos acostumbrando a los pasajeros a usar los paraderos. Falta un poco más de cultura, pero creemos que el próximo mes la dinámica estará más organizada”, comentó un transportador.
Entre los usuarios también hay opiniones divididas. Algunos consideran que la medida mejora la movilidad, especialmente en sectores donde antes las busetas se detenían en doble fila o bloqueaban el paso peatonal. Otros insisten en que el verdadero reto será garantizar el cumplimiento permanente de la norma.
“Las leyes son buenas, pero hay que hacerlas cumplir. A veces uno baja por la Quinta y no tiene por dónde caminar”, señaló un peatón.
Pedagogía y evaluación
Previo a la entrada en funcionamiento, más de 500 conductores recibieron capacitación para aplicar correctamente el uso de los paraderos y orientar a los pasajeros. Además, durante marzo se desarrollan jornadas pedagógicas en vía para explicar el funcionamiento del sistema y resolver inquietudes.
Desde el Sistema Estratégico de Transporte Público han reiterado que esta etapa es principalmente educativa. El objetivo es evaluar el comportamiento ciudadano antes de definir si la medida se amplía a otros sectores de la ciudad.
Balance preliminar
En algunos tramos ya se observa mayor organización en los puntos señalizados; en otros, todavía hay pasajeros que esperan fuera de los espacios autorizados. El balance inicial muestra avances, pero también resistencia al cambio.
El piloto se extenderá hasta inicios de abril y permitirá medir niveles de aceptación, cumplimiento y posibles ajustes. La discusión ahora gira en torno a si conductores y usuarios mantendrán el compromiso una vez termine la fase pedagógica.
El debate sobre movilidad y cultura ciudadana sigue abierto en Ibagué.




