Vía Armenia-Cajamarca sigue sin solución definitiva
Invías mantiene paso alternado en el kilómetro 47 mientras avanza en obras para estabilizar el terreno, pero la emergencia continúa afectando la movilidad entre Quindío y Tolima.

La situación en el kilómetro 47 de la vía Armenia-Cajamarca, en jurisdicción del Tolima, todavía no está completamente resuelta. Aunque Invías asegura avanzar en diferentes acciones para atender la emergencia, el corredor continúa operando con paso alternado debido a la pérdida de banca y la inestabilidad del terreno.
El problema se originó por una combinación de filtraciones de agua y la desestabilización del talud, situación que provocó la caída de parte de la banca y obligó a implementar medidas para reducir el riesgo de nuevos movimientos de tierra.
Desde el pasado 25 de julio permanece activo un Plan de Manejo de Tránsito (PMT), mediante el cual se permite el tránsito de vehículos de manera alternada. Esta medida busca mantener la conexión entre Armenia y Cajamarca, pero también evidencia que la afectación aún no ha sido superada.
Invías informó que trabaja en la eliminación de fuentes externas de agua, entre ellas filtraciones provenientes de viviendas ubicadas en la parte alta del talud y una fuga identificada en el acueducto municipal. También se adelantan acciones para sellar estas descargas y evitar que continúe la infiltración.

Como medida temporal, se instaló plástico sobre la zona afectada para disminuir el ingreso de agua y reducir la posibilidad de que el terreno siga moviéndose. Además, se analiza la adquisición de predios en el sector para disminuir la carga sobre la zona inestable.
Sin embargo, la solución definitiva todavía está pendiente. Invías señaló que actualmente adelanta el diseño de las obras de estabilización profunda, necesarias para recuperar de manera segura el tramo y evitar que una nueva emergencia vuelva a comprometer la carretera.
La situación genera preocupación entre quienes utilizan este corredor, especialmente porque se trata de una vía estratégica para la conexión entre el centro del país y el Eje Cafetero. Mientras avanzan los estudios y diseños, los conductores deben enfrentarse a restricciones y posibles demoras en uno de los principales corredores de esta región.
Por ahora, la vía sigue funcionando, pero la emergencia no puede darse por superada. La atención continúa concentrada en evitar que las filtraciones y la inestabilidad del terreno provoquen una nueva afectación, mientras los usuarios esperan que las soluciones anunciadas pasen de las medidas temporales a una intervención definitiva.




